Comentario de Anti-Edipo
Me llama la atención que diga que un CsO no es un cuerpo vacío, sino más bien lleno y capaz de almacenar todo. Es como un borrón y cuenta nueva, donde el recipiente perdió la forma y hasta el volumen, que se moldea con el tiempo, con las cosas que le rodean, como un fluido. Esta imagen me hace pensar en el CsO como un hoyo negro que succiona toda materia, se la traga y la descompone, sin romperla, sino como convirtiéndola en una línea larga que se estira, y que poco a poco se va volviendo el mismo CsO. Creo que esta alegoría podría funcionar como una alternativa con otras palabras. Además de que también puede incluir la idea de la perspectiva, en la que quien observa el hoyo negro lo puede ver como un desastre, como un rompimiento de todo lo que succiona. Y que las cosas parecen estar estáticas eternamente, y es lo que pasa dentro del hoyo, es solo otra perspectiva.
También se puede añadir a esta interpretación qué hay ciertas partículas que el hoyo desecha, y cosas que aún no se saben sobre cómo transforma la materia. Es justo lo que pasa dentro del CsO, pues realmente nadie sabe el CsO de alguien o algo más a menos que sea del propio.
El hoyo negro puede entenderse entonces como un transformador de máquinas, no un destructor porque ese no es el fin. Estas máquinas (esta materia o esta luz) funcionan metafóricamente como algo deseante, es decir, algo que su fin es producir un producto, o más simple, que tiene una finalidad. En el CsO esto no pasa, las cosas que succionan no tienen una finalidad, simplemente son y complementan la formación de lo demás, se funde con las otras cosas succionadas. Es también algo que produce succión para generar más succión y así comer de las cosas, haciéndose más grande. La diferencia en este caso sería que no habría un punto de explosión o fin; el CsO sería un hoyo negro eterno, en constante transformación.
También se puede añadir a esta interpretación qué hay ciertas partículas que el hoyo desecha, y cosas que aún no se saben sobre cómo transforma la materia. Es justo lo que pasa dentro del CsO, pues realmente nadie sabe el CsO de alguien o algo más a menos que sea del propio.
El hoyo negro puede entenderse entonces como un transformador de máquinas, no un destructor porque ese no es el fin. Estas máquinas (esta materia o esta luz) funcionan metafóricamente como algo deseante, es decir, algo que su fin es producir un producto, o más simple, que tiene una finalidad. En el CsO esto no pasa, las cosas que succionan no tienen una finalidad, simplemente son y complementan la formación de lo demás, se funde con las otras cosas succionadas. Es también algo que produce succión para generar más succión y así comer de las cosas, haciéndose más grande. La diferencia en este caso sería que no habría un punto de explosión o fin; el CsO sería un hoyo negro eterno, en constante transformación.
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