Esquizos
En la lectura de las Máquinas Deseantes, lo primero que me hizo levantar una ceja y torcer la boca fue el término hombre-natura o naturaleza, en comparación al esquizofrénico.
Pero esperen, traté de escribir algo antes pero no podía porque estaba demasiado molesta con todas las personas de las que hablan Deleuze y G. o sea, es como si yo escribiera un ensayo y le dijera al mundo que Zoé no puede amarrarse los zapatos si no lo ve bien la sociedad, que Lucía no se permite comprender otras realidades mas que la suya y que Marco no puede cocinar un huevo revuelto sin que le caiga cáscara al sartén pero sí tiene un doctorado de Harvard. No soy google, esos, pero ya dijo May que aunque no seamos google, tenemos acceso a google, así que en vez de molestarme, espero darme el tiempo para investigar mientras leo.
En fin, el hombre-naturaleza, ahora que nos han dicho que Lenz daba paseos como los que yo daba en el cerro Zapotecas con un porro encima, pienso que los "enfermos", "inadaptados", "no-personas", tenemos encuentros con el cuerpo sin órganos y la capacidad de ver, remover y jugar con el triple vendaje occidental con el que nos envuelven al nacer, tenemos algo más que nos hace poder sentir el movimiento de la naturaleza, no sólo ver y menospreciar con los ojos. Somos hombres-naturaleza porque estamos usando las máquinas deseantes viviendo de verdad sin máquinas-imposición dinero, socialmentecorrecto, "normal", etc. Pero lo que más nos hace naturaleza es que no necesariamente tenemos que estar en un bosque o con un porro encima, podemos estar en una mesa con fellow hombres-naturaleza siendo capaces de hacer que la mesa sea un cuerpo sin órganos y un potencial-lo-que-queramos, porque podemos, porque somos capaces de vivir sin que nos digan cómo y por qué, porque tenemos mucho más naturaleza que tu político-xenófobo-racista-etnista-lingüicista de mierda promedio.
No sé si esto es más una aproximación que la semana pasada pero al menos ya pude decir algo y eso me alivia.
Pero esperen, traté de escribir algo antes pero no podía porque estaba demasiado molesta con todas las personas de las que hablan Deleuze y G. o sea, es como si yo escribiera un ensayo y le dijera al mundo que Zoé no puede amarrarse los zapatos si no lo ve bien la sociedad, que Lucía no se permite comprender otras realidades mas que la suya y que Marco no puede cocinar un huevo revuelto sin que le caiga cáscara al sartén pero sí tiene un doctorado de Harvard. No soy google, esos, pero ya dijo May que aunque no seamos google, tenemos acceso a google, así que en vez de molestarme, espero darme el tiempo para investigar mientras leo.
En fin, el hombre-naturaleza, ahora que nos han dicho que Lenz daba paseos como los que yo daba en el cerro Zapotecas con un porro encima, pienso que los "enfermos", "inadaptados", "no-personas", tenemos encuentros con el cuerpo sin órganos y la capacidad de ver, remover y jugar con el triple vendaje occidental con el que nos envuelven al nacer, tenemos algo más que nos hace poder sentir el movimiento de la naturaleza, no sólo ver y menospreciar con los ojos. Somos hombres-naturaleza porque estamos usando las máquinas deseantes viviendo de verdad sin máquinas-imposición dinero, socialmentecorrecto, "normal", etc. Pero lo que más nos hace naturaleza es que no necesariamente tenemos que estar en un bosque o con un porro encima, podemos estar en una mesa con fellow hombres-naturaleza siendo capaces de hacer que la mesa sea un cuerpo sin órganos y un potencial-lo-que-queramos, porque podemos, porque somos capaces de vivir sin que nos digan cómo y por qué, porque tenemos mucho más naturaleza que tu político-xenófobo-racista-etnista-lingüicista de mierda promedio.
No sé si esto es más una aproximación que la semana pasada pero al menos ya pude decir algo y eso me alivia.
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