BIG PICTURE
La propuesta de la materia vibrante es una propuesta que considera la relación, composición y comportamiento de todo para producir todo lo demás. Este texto es producto, no solo de ideas en mi cerebro pero de las reacciones químicas que hacen ser a esas ideas, del otro texto, de muchos otros textos, de la temperatura, de la hora a la que escribo y el sueño que tengo, del temblor de anoche y del miedo que sentí, del sonido de los pájaros y de la gripa que tengo. A mi parecer, lo importante de entender el mundo a través del concepto de "materia vibrante" es que nos da un BIG PICTURE. El enfoque de las causas y los efectos no es sólo en cosas vivas o activas pero en cualquier objeto que pueda afectar el funcionamiento del universo.
Como Odradek, todo en nuestro universo tiene su propia agencia y capacidad. Las cosas vienen y van, pasan, son, nos hacen hacer y hasta podemos interactuar con ellas y ellas responden. Esta idea al principio me pareció un poco inservible: ¿A mí qué me importa hablar con mi cama? Sin embargo, pensando más allá descubro que es una forma de entender a los "monstruos" que hemos creado y el alcance que tenemos para controlarlos. Cosas como el machismo, la homofobia, el racismo son agentes propios que actúan de manera independiente, y sin embargo completamente entrelazada, al actuar humano. Se alimentan, se reproducen y si los atacas se defienden y te contestan. Eso es parte de la materia vibrante, no sólo las cosas pero las ideas y todo lo que hace (o no) al mundo girar.
Me viene a la mente la película Rubber (2010) de Quentin Dupieux, la cual narra la historia de una llanta viviente rodando por el desierto viviendo su vida: viajando, enamorándose y haciendo cosas explotar con sus poderes psíquicos. Es absurdo porque es una idea llevada al extremo, más nos habla de la vida de todo. Hasta las llantas en los vertederos. El espacio que ocupan, lo que desprenden al descomponerse (o no), lo que crece cerca de ellas, los recursos usados para crearlas, el uso que tuvieron.
Las cosas son agentes en nuestro mundo, las cosas están conectadas efectuándose unas a otras y por ello, en ese torbellino de actividad, la única constante es el cambio.
Como Odradek, todo en nuestro universo tiene su propia agencia y capacidad. Las cosas vienen y van, pasan, son, nos hacen hacer y hasta podemos interactuar con ellas y ellas responden. Esta idea al principio me pareció un poco inservible: ¿A mí qué me importa hablar con mi cama? Sin embargo, pensando más allá descubro que es una forma de entender a los "monstruos" que hemos creado y el alcance que tenemos para controlarlos. Cosas como el machismo, la homofobia, el racismo son agentes propios que actúan de manera independiente, y sin embargo completamente entrelazada, al actuar humano. Se alimentan, se reproducen y si los atacas se defienden y te contestan. Eso es parte de la materia vibrante, no sólo las cosas pero las ideas y todo lo que hace (o no) al mundo girar.
Me viene a la mente la película Rubber (2010) de Quentin Dupieux, la cual narra la historia de una llanta viviente rodando por el desierto viviendo su vida: viajando, enamorándose y haciendo cosas explotar con sus poderes psíquicos. Es absurdo porque es una idea llevada al extremo, más nos habla de la vida de todo. Hasta las llantas en los vertederos. El espacio que ocupan, lo que desprenden al descomponerse (o no), lo que crece cerca de ellas, los recursos usados para crearlas, el uso que tuvieron.
Las cosas son agentes en nuestro mundo, las cosas están conectadas efectuándose unas a otras y por ello, en ese torbellino de actividad, la única constante es el cambio.
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